30 de agosto de 2012

La tundra jamás despertó

Hace unos posts, contaba como a duras penas este año la primavera se abría paso en las altas latitudes. Por desgracia, para muchos la temporada del renacer nunca llegó. 


Este año no hubo lemmings (roedores que sufren ciclos demográficos precisos) en la tundra lapona y aquellos que dependían de ellos nunca llegaron a intentarlo. Por otro lado, el año pasado hubo un pico bestial de roedores, mucha comida significó un buen año de cría. La sobre-población de zorros, y otros depredadores que provocó aquel pico se ha vuelto en su contra este y, muchos animales morirán este invierno sin comida.

He tenido la suerte de vivir ambos extremos, el 2011 fue increíble en todos los aspectos, y este 2012 la tundra parecía desierta. He sentido el funcionamiento del ecosistema y, he vivido como un proceso aparentemente independiente de otros, condiciona absolutamente todo. Ha sido toda una clase magistral.


Si queréis saber un poquito más de ese pequeño lugar os recomiendo que visitéis este enlace:

29 de agosto de 2012

El corte tradicional

Después de tanto tiempo, y de mi irregularidad, me veo obligado a escribir por algo que leí hace poco en la capital de España. Ese algo toca una fibra especial, una que lleva conmigo desde la cuna. Vivo en casa de artesanos. Ese tipo de gente con las manos agrietadas, cortadas, cicatrizadas; de los que madrugan y regresan tarde a casa. A los que la vorágine consumista quiere tragar. Ahora lo entenderéis.

El titular decía: "Carnes y pescados al corte tradicional". Me hizo pensar un rato.

¿ No resulta raro? al corte tradicional... Entendí que el cartel se refería a esa carne fileteada y envasada que sólo tenemos que coger del mostrador refrigerado, y que el corte tradicional es aquel que te hace el carnicero delante de tus ojos. Entonces comprendí que se había producido un salto cualitativo, ahora el carnicero poseía un valor añadido, lo que antes era normal ahora no lo es y tiene un valor extra. Pero entonces, ¿por qué cogemos la primera bandeja que nos ofrecen en el "Super"?, ¿por qué la mayoría de las veces elegimos aquello que no posee valor alguno?

Curiosos los humanos...