9 de noviembre de 2010

Sobre la contaminación

Para una pobre gallina que nunca ha salido de su corral es difícil pensar en lo que hay fuera, vamos a intentarlo.


Voy a intentar ir un poco más allá del típico argumento romántico de salvar el planeta y dar alguna razón para cuidar el lugar en el que hemos nacido, o para no cuidarlo. Creo que no somos conscientes de por qué la humanidad ha alcanzado el desarrollo que ha alcanzado.

¿Alguna vez se ha preguntado de dónde surgen los antibióticos que nos salvan de la mayoría de enfermedades? No son creados en laboratorios, y ninguna deidad los puso sobre el planeta para que los utilizáramos, los antibióticos surgen del mundo de los seres vivos, bacterias y hongos los producen para proteger su nicho ecológico, no los producen para los humanos, no es su cometido.

Muchos de los avances de la humanidad han surgido de algún descubrimiento en el mundo animal o vegetal, y con la destrucción de los hábitat, con la contaminación mundial, con el calentamiento global, no estamos más que minando una gran despensa aun por descubrir. ¿Quién sabe la de enfermedades que se habrán dejado ya de curar alguna vez, o la de avances que se habrán dejado de descubrir?

No nos engañemos ni perdamos el norte en este asunto. Más allá del propio amor por la naturaleza, más allá del sentimiento de igualdad con otros seres, más allá de todo eso, cuidar al planeta es cuidarnos a nosotros mismo.

No caigamos en el n- ésimo error de nuestra mente antropocéntrica, si destruimos la naturaleza, si destruimos La Tierra entera, nosotros desapareceremos y, ¿a quién le importa eso? ¿Quién lo va a notar? Somos un segundo en una historia que dura millones de años, La Tierra no notaría nuestra ausencia y tendría una infinidad para recuperarse y volver a resurgir en todo su esplendor.

2 comentarios:

  1. Entonces...todo va bien, ¿no? Una especie tan estúpida y vanidosa se autodestruye, la vida sigue su zigzagueante camino, el Sol engorda y absorbe a la Tierra, el Universo continúa hacia sabe dios qué misteriosas dimensiones, etc.

    Espero que seas una gallina de campo, de las de cuatro o cinco euros la docena, porque la otras, las de jaula estrecha y pico arrancado, viven bastantes calamidades ¿Has leído sobre los millones de gallinas aragonesas y su magnífica productividad?

    Salud y buen día.

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  2. Intento día a día ser una de esas de las docena cara, a veces no lo consigo...

    Hay más argumentos para defender El Planeta, pero en último término, aun cuando falla toda sensibilidad debería aparecer ese.

    Es un placer tenerte por aquí, un abrazo.

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