28 de junio de 2012

La tundra ahora despierta

Falaropo picofino, esta especie tiene un curioso sistema de reproducción en el que las hembras tras poner los huevos desaparecen del área de cría.

Parece increíble que todavía haya lugares en el hemisferio norte donde las aves no hayan empezado a criar. Hace sólo unos días la primavera llegó a Ammarnäs y a sus alrededores, este año viene con retraso.

Aquellos que se aventuran a reproducirse en la tundra (en este caso lapona) tienen que valorar mucho cada una de las condiciones que les rodean cada año. Las temperaturas, la nieve, los depredadores, ... todas las circunstancias que hacen que en latitudes medias la reproducción sea mejor o peor dentro de unos límites, aquí se llevan al extremo y pueden acarrear aquí la muerte.
Escribano nival en mitad de la nieve

Este año debido a la nieve, aun existente en grandes extensiones, y a la falta de lemmings (roedor que sufre ciclos demográficos extremos, todavía inexplicables), hay gran cantidad de depredadores merodeando por la tundra en busca de algo que llevarse a la boca.

Aun así, ya se pueden encontrar nidos e incluso los primeros pollos del año, aunque estos últimos todavía por debajo de la línea de árboles. 
Pollos recién nacidos de andarríos chico